Manuel Cervantes: México como fuente de referencias

16 noviembre, 2019Nicolas Provoste
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Texto por: Nicolás Provoste C.

Manuel Cervantes fundó su estudio el año 2004, buscando desde sus inicios imaginar proyectos a partir de un profundo conocimiento de la cultura mexicana y de los recursos arquitectónicos que esta podía ofrecerle, búsqueda que continúa hasta el día de hoy con cada proyecto que afronta. Manuel nos recibió en su estudio en Lomas de Chapultepec, en la asombrosa Ciudad de México, para conversar sobre su visión de la arquitectura y como esta se ha transformado para él, en un viaje personal y una forma de vida.

Creando espacios para relaciones humanas

Tus proyectos parecieran evitar grandes gestos arquitectónicos, en pos de una arquitectura muy racional, pero de gran sensibilidad material y contextual. ¿Cómo entiendes esta relación de tus proyectos con el contexto? ¿Qué idea tienes sobre el concepto del lujo?

Para mí el mayor lujo en la vida es el tiempo. Los espacios que diseño son para pasar momentos con los seres que apreciamos o lograr que los momentos de la vida sean agradables, esto es el objetivo y el conducto es el de un pragmatismo regional que permite ligarnos con un contexto específico, crear memorias o recuerdos de un sitio.

Arquitectura desde lo local

Manuel nos comenta que a pesar de lo bien posicionada que se encuentra la arquitectura mexicana, actualmente en el país se produce mucha arquitectura y no todo lo destacado tiene una identidad común. Pero sin duda, México goza de una generación de arquitectos que han logrado tejer un diálogo arquitectónico con su cultura y con la sociedad, cuyo trabajo está direccionado por un lenguaje basado en lo local, dispuesto a proyectar con lo que se tiene y para quienes son realmente, desde una perspectiva humana y no desde tendencias estéticas.

En tu obra aparecen con frecuencia ciertos recursos arquitectónicos: la tectónica, el pragmatismo que se evidencia en el uso de volúmenes sólidos y del ritmo estructural, y la creación constante de espacios intermedios como los pórticos. ¿Con qué intención recurres a estos? ¿Te interesa el rescate de recursos provenientes de la arquitectura mexicana tradicional?

La arquitectura tradicional mexicana es aquella que responde a un sitio y a nuestra cultura, nuestras tradiciones. El pórtico es mi espacio predilecto en la arquitectura, ese espacio que puede ser un andén de tren o el café de nuestra plaza favorita, es también ese intermedio entre el jardín y la casa, mis recuerdos suceden muchas veces en esos espacios. El ritmo estructural es un recurso que me permite ser flexible ante un cliente o ante los cambios durante el proceso, es un mecanismo que permite crecer o decrecer sin comprometer la arquitectura.

Presente y futuro

¿Cómo te gustaría que tu estudio se desarrollara a largo plazo y de qué forma te gustaría que este creciera?

El trabajo que realizamos es un diálogo que comienza entre el cliente y yo canalizándose después al resto del equipo, cada proyecto nace en mi libreta y termina siendo de un gran equipo. Para mi la arquitectura es un viaje personal y una forma de vida, los proyectos son a veces largos viajes donde se convive y crece ampliamente con personas y lugares de los que se aprende constantemente, solo a través de ese proceso es que uno imprime vida a la arquitectura.