Tequila: Bebida de los dioses

6 noviembre, 2019Nicolas Provoste
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Texto por: Wendy Salazar.

Hablar de tequila es hablar de México, pues esta bebida es reconocida como la más emblemática del país azteca.

Producido desde el siglo XVI, este aguardiente de origen ancestral toma su nombre de la región donde nace, pues es justamente la ciudad de Tequila, en el estado de Jalisco (México), el lugar en el que se generó y donde se encuentran numerosas fábricas productoras de esta bebida.

Tan legendario como cotizado, una de las versiones acerca del origen del tequila habla de que esta bebida se creó durante una tormenta eléctrica, cuando un rayo cayó sobre un sembradío de agaves y dada su intensidad, se originó un incendio, donde posteriormente los vapores calentaron las bolas de agave, ocasionando que desprendieran una miel de sabor dulce y aroma agradable, lo que sorprendió a los indígenas de Jalisco (territorio  donde se encuentra Tequila) quienes descubrieron que al fermentarse, esta tenía poderes relajantes y causaba euforia en quien la bebía.

Cuenta la historia que uno de los primeros en darle el nombre de tequila a esta bebida fue Don Cenobio Sauza, quien figura entre los más grandes productores de este licor.

Desde 1873, la Casa Sauza (con sede en Guadalajara, México) ha logrado convertirse en el templo y alma del tequila. Durante todos estos años, más de cinco generaciones se han encargado de producir los mejores tequilas del país azteca, manteniendo este legado que además es sinónimo de tradición mexicana.